El mar se levantó con bruma.
espejo de plata en calma,
rayado a veces de azul movido,
hoy no tiene final.
Me recuerda a la vida…
entras involuntariamente,
te acoge en su seno,
pero en el horizonte solo hay niebla.
La vida te promete algo precioso,
tanto como un cielo reflejado en el calmo mar,
pero te disturba con la falta de respuestas;
por mucho que lo intentes se te niega ver el final.
Puedes ser el intrépido pescador.
ir a pescar entre la bruma,
con redes y tripulación.
Puedes ser el romántico marinero,
coger tu pequeño bote de siempre,
aferrarte al remo y adentrarte en el éter.
Lo que no es sano, mi vieja amiga,
es quedarse en la orilla mojándose los pies
preguntándose que habrá más allá
y no querer que pase el tiempo.
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